Sí, parece una broma pesada para los aracnofóbicos, pero resulta que las arañas pueden volar. ¿Cómo? El secreto de estos insectos, conocido como ballooning arácnido, reside en la seda. Algunas arañas utilizan hilos de seda para impulsarse con el viento, como si de una cometa o un paracaídas se tratara. Así, pueden llegar a desplazarse cientos de kilómetros. ¡La pesadilla está servida!