Puestos a ofrecer alojamientos curiosos, en el parque nacional de Undara, en Australia, han restaurado viejos vagones de ferrocarril de principios del siglo XX para transformarlos en originales habitaciones de hotel. Estos insólitos trenes-hoteles están ubicados en un paraje idílico donde admirar la extraordinaria flora y fauna nativas. Tanto es así que han recibido varios galardones al turismo por constituir un alojamiento exclusivo. Está claro que todo puede ser reciclado, incluso los viejos ferrocarriles.