Posiblemente te hayas topado con alguna publicación sobre el supuesto choque de los océanos Pacífico y Atlántico en el golfo de Alaska. Cual si de una frontera natural se tratase, ambos mares colisionan sin que, aparentemente, sus aguas se mezclen, arrojando imágenes muy curiosas. La realidad es que se trata de un único océano, el Pacífico, y la separación entre sus aguas obedece a la presencia de sedimentos glaciares que alteran el color de parte de ellas.