Dicen que basta con imaginar una avispa sin alas para hacerse una idea del aspecto y ferocidad de la hormiga bulldog (Myrmecia gulosa). Esta cazadora solitaria ostenta el grado superior en la jerarquía de todos los hormigueros: 3 cm de longitud, patas poderosas, visión aguda y aguijón cargado con ácido fórmico. Ni siquiera las abejas escapan a sus mortíferos ataques.