El ser humano no es la única especie que ordeña a otros animales para alimentarse. ¡También las hormigas lo hacen! En concreto con los pulgones, a los que, como si fuesen su particular ganado, ordeñan para extraer y saborear la sustancia dulce que segregan, que a las hormigas les debe parecer riquísima. Tanto es así que incluso llegan a protegerlos contra los ataques de sus depredadores.