Los lémures de cola anillada tienen uno de los mejores y más desarrollados olfatos del reino animal. A través de las secreciones olorosas con las que impregnan su territorio, el resto de los lémures de la manada pueden identificar incluso si están enfermos o heridos debido a la falta de cierta diversidad en el olor. Casi sería mejor que los ejemplares heridos se abstuvieran de marcar su área si no quieren que los más fuertes aprovechen el momento para echarlos.
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Pedro Jarque Krebs