El cerumen de las ballenas se forma capa a capa, una cada seis meses, lo cual permite conocer su edad. Esta cera también nos cuenta los niveles de estrés que sufrió el cetáceo y a qué contaminantes se vio expuesto en cada momento de su vida. Incluso otros problemas de salud quedan perfectamente documentados. ¿Quién necesita un diario teniendo cera en los oídos?
La historia de cada ballena está escrita en la cera de sus oídos
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Pedro Jarque Krebs