Trescientos años después de que Daniel Defoe creara su Robinson Crusoe y le hiciese sobrevivir tres décadas en una isla deshabitada, algunas compañías turísticas como Docastaway han convertido esa calamidad en unas vacaciones. Villas privadas, eco-resorts, pequeños hoteles o una simple tienda de campaña en los archipiélagos más inhóspitos y remotos del mundo para sentirse como verdaderos náufragos. ¡Eso sí, en pocos días a casa!
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Leticia Hughes