Subir al Santiaguito, en Guatemala, no es tarea apta para cualquiera. Con un volcán que erupciona cada pocas horas, considerado como uno de los más peligrosos del mundo, los intrépidos visitantes pueden dar por seguras las nubes de cenizas, las rocas volando y una experiencia inigualable. Sin embargo, es innegable que los amantes de la adrenalina que logran culminar el recorrido, tienen como recompensa un espectáculo que corta la respiración.
Volcán Santiaguito, un explosivo ascenso
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Christian Mehlführer