El fotógrafo Andreas Kay tomó en 2017 una instantánea que rápidamente se hizo viral en redes sociales. En ella se veía a una araña que, curiosamente, tenía el rostro de un perro y orejas de conejo. Tan sorprendente resultaba la imagen que muchos se preguntaban si no sería un montaje. Pero no, es real y se corresponde con una Harvestman, un arácnido de la selva amazónica de gran tamaño, sin veneno y con increíble parecido a un perro. Tal vez así los aracnófobos no acaben con ella cuando la vean...