Desde la distancia, el lago Hillier en Australia tiene una impactante tonalidad rosa, y cuando te acercas el color sigue claramente ahí. A la Naturaleza le gusta gastar bromas, y este espectacular lago parece salido de los mundos de Barbie. El agua es rosa debido a la diminuta alga Dunaliella salina y otras bacterias. Lamentablemente, pese a lo vistoso que es que es, la isla se destina únicamente a la investigación, así que los visitantes tendrán que mantenerse lejos.