Recientes estudios realizados en la Universidad de Helsinki, en Finlandia, han concluido que las hormigas se automedican. Aunque parezca una broma, no lo es. Estos diminutos seres pueden llegar a ser conscientes de su estado de salud y adoptar algunas medidas para tratarse. El medicamento que usan es el peróxido de hidrógeno, que las hormigas encuentran en plantas y cadáveres de animales y de otros insectos. Este principio activo actúa como tratamiento frente a sus infecciones y dolencias.