La Nature Ecology and Evolution ha publicado un estudio de John Orrock, (Departamento de Zoología de la Universidad de Wisconsin) donde se muestra la sorprendente estrategia seguida por algunas plantas para defenderse de sus depredadores. Estas plantas, entre las que se encuentra por ejemplo la tomatera, pueden llegar a emitir sustancias que hacen de su sabor una experiencia tan insoportable que termina obligando a las orugas a convertirse en caníbales y comerse a sus compañeras.