Una de las muchas islas del archipiélago de Japón es Okunoshima. No destaca por sus altos edificios o las luces de neón que distinguen a otras ciudades niponas. Pero tiene algo que la hace muy especial: la gran cantidad de conejos que alberga. Porque en Okunoshima campan a sus anchas cientos de conejos, lo que ha hecho de la isla un lugar muy peculiar de visitar, atrayendo a multitud de turistas ansiosos de interactuar con los simpáticos roedores.
Okunoshima, una isla plagada de conejos y no son de Pascua
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Pedro Jarque Krebs