Son piedras de forma redondeada que se encuentran en Rumanía. Son las llamadas trovants, rocas cuya especial particularidad es que crecen cuando sobre ellas cae la lluvia. ¡Sí, piedras que crecen como si fueran hongos! La comunidad científica no es unánime a la hora de explicar este misterio, aunque se cree que se debe a la arena sedimentada y los carbonatos de calcio que conforman estas piedras, los cuales en presencia de agua generan una presión interna que las hace crecer.
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